Educar a un hijo siendo ignorante o la revelación de Oriana Sabatini

La modelo Oriana Sabatini, conocida por ser la hija de Ova, conocido por ser el hermano de Gabriela, conocida por ser una talentosa tenista argentina que nunca salió del closet, viene a ser más conocida ahora por ser la novia de un tal Julián Serrano, que no sé bien quién es –un actor, creo- que pareciera tener mucho éxito en las redes sociales; Oriana Sabatini, decía, está un poco molesta con la dependencia de las redes sociales y la “obsesión por conseguir likes”.

La modelo Oriana Sabatini, decía, expresó su frustración a la revista Luz: “La verdad es que cada vez me cansa más la dependencia al celular. Pobre Julián, todo el día me tiene que soportar diciéndole: ‘¡dejá el teléfono!'”

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Al parecer, ella entiende que esto de las redes sociales y de vivir pendiente de Instagram se trata del trabajo de Julián y que es de vital importancia para mantener su imagen y la atención de sus fans, pero que cada tanto le obliga a apagar el teléfono. “No quiero que mi vida se transforme en una red social”, afirmó Oriana a la revista Luz. “Tampoco quiero vivir buscando la foto perfecta, estudiando a mis seguidores, haciendo lo que sea por likes… Es un like, ¡no es la vida!”, enfatizó la hija de Ova, el hermano de la Gaby.

Bueno, ayer comentábamos el caso de Jack Morris y Lauren Bullen quienes a fuerza de likes consiguieron vivir sin trabajar.

Igualmente, me interesa resaltar una afirmación de Oriana a la revista Luz (revelación socrática), que seguro le patinará a los sumisos lectores de este fútil semanario, pero que a mí me parece revelador. Y con esto voy a cerrar este breve artículo:



“Hay días que termino siendo una especie de observadora de mi propia vida.” Esta hermosa reflexión parecería haber nacido en la cabeza de un filósofo salió de la boca de esta actriz, modelo y ahora, dizque, cantante. Todo esto me hace pensar la novela de Jacques Ranciere, El maestro ignorante, que postula que incluso un analfabeto puede educar a su hijo.

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