Aprovechar las sobras y no tirar la comida

Pizza de papa

sliced potatoes
Soon-to-be cottage fries
by Stacy Spensley on Flickr https://www.flickr.com/photos/notahipster/3521951755/

Hace unos días me topé con un gran blog sobre comidas de Argentina llamado “El guerrillero culinario” y ahí encontré un artículo muy interesante sobre diferentes trucos, consejos y estrategias para no desperdiciar comida y aprovechar, aunque no lo crean, hasta la cáscara de las papas. Ahí vamos:



Cuando peles papas, en lugar de tirarlas a la basura, podés reservarlas para luego hacer unos chips de papas, nada más, nada menos. ¿Cómo? Muy simple. En una placa de horno ponés las cáscaras (¡tenés que haber lavado bien las papas antes de pelarlas!), les ponés aceite de oliva, rociado si es posible, unas ramitas de romero, salpimentás y cocinás en el horno (precalentado) entre 15 y 20 minutos.

Cuando te sobra carne cocida, sea del tipo que sea, no la tires. Es la oportunidad para hacer un caldo de carne que luego podrás emplear para las recetas de guiso, risotto, o todo tipo de comidas orientales. Este caldo reemplaza a los calditos Knor.

Y hablando de caldos, ¿qué hacés con los sobrantes de verduras, como los culitos de las zanahorias, de la cebolla de verdeo, de cebolla, puerro, los bordes del zapallito, etcétera? Seguro que lo tirás o se lo das a las gallinas. Si tu caso es el segundo, ok, seguí haciendo eso porque es una forma de reciclar. Pero si sos de tirar, ojo, porque todo eso hervido y reducido en una olla, es un caldo de verduras altamente nutritivo. Claro que a veces no disponés de todas esa verdura sobre la mesada de tu cocina, pero una buena práctica es ir reservando los restos en el freezer hasta que un día, en una semana, por ejemplo, se acumule la cantidad necesaria para hacer el caldo.

Una gran idea que nos transmite el Guerrillero Culinario es la de distribuir ese caldo en vasitos plásticos o, esto lo agrego yo, bolsas herméticas tipo ziploc, y mandarlos al freezer, para así poder utilizarlos cuando los necesitemos.

Si un domingo hacés asado, vacío por ejemplo, y te sobra, al otro día lo cortás todo en tiritas y las utilizás para armar tacos caseros. Acá te dejo esta receta de fajitas.

Un día fueron a tomar mates unos amigos y llevaron facturas, como tres docenas, y sobraron, claro, poco más de una docena. Al otro día estaban un poco secas y la verdad que no daban muchas ganas de comerlas. No importa, la mandás a un bol con 1 litro de agua o de leche unas 2 horas y estarán listas para hacer un budín de pan.



Y cuando te sobra arroz, porque hiciste risoto para mucha gente, luego podés hacer buñuelos o torrejas de arroz.

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